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El ABC de ASG (“Ambiental Social Gobierno Corporativo”)

Una vez, un hombre mucho más sabio, dijo que discutir cosas realmente significativas implicaba investigar aquellos temas que son de común interés para la gente. Los temas que normalmente se discuten y polarizan, a menudo no son el problema de fondo, ni siquiera los asuntos adecuados para ser discutidos. Las ideas profundas y significativas surgen […]

Nicholas Phillips

Reflora Initiative

Published: May 18, 2022


Una vez, un hombre mucho más sabio, dijo que discutir cosas realmente significativas implicaba investigar aquellos temas que son de común interés para la gente. Los temas que normalmente se discuten y polarizan, a menudo no son el problema de fondo, ni siquiera los asuntos adecuados para ser discutidos. Las ideas profundas y significativas surgen al poner en perspectiva las verdades herméticas.

¿Qué es un método de inversión socialmente responsable como ASG sino es  punto de inflexión sobre lo que se había considerado la verdad durante un largo periodo en nuestra sociedad de mercado?

Cuando fui a la escuela, había un dogma por encima de todo: el propósito de una corporación es maximizar el valor de los accionistas. Eso significa aumentar los ingresos, reducir los costes, ser más eficiente, minimizar los impuestos. Extraer el máximo de cada línea del balance. Un balance indiferente a la realidad subyacente a largo plazo, de inversión sostenible.

Esto no quiere decir que aumentar los ingresos y maximizar los beneficios no sea algo bueno. Al fin y al cabo, es la mejor forma que hemos experimentado de incentivar el progreso, la búsqueda de la eficiencia llevó a maravillas impensables de conocimiento, conexiones y desarrollo. Pero, parece que, bajo todas estas consideraciones, y en el santo dogma de las corporaciones, una pregunta falló: ¿bajo qué costos a largo plazo?

En grafico: cambios de mentalidad para la transformación de la organización/ del beneficio al propósito/ de las jerarquías a las redes/ de controlar a potenciar/ de la planificación a la experimentación/ de la privacidad a la transparencia. Un enfoque moderno de la gestión organizativa, creado por Tammay Vora a partir de las ideas de Aaron Sachs, Anupam Kundu.

Las empresas no son entidades puramente abstractas, existen en el mundo real y provocan y sufren las consecuencias de este hecho. Debemos guiarnos por ciertos principios de inversión social.

Por lo tanto, se podría argumentar que las cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo deberían ser clave para impulsar el valor de los accionistas a largo plazo. Porque éste sólo puede sostenerse si también se maximiza el valor de las partes interesadas.

El estudio “The Impact of Corporate Sustainability on Organizational Processes and Performance” (El impacto de la sostenibilidad corporativa en los procesos y el rendimiento de la organización), realizado por el académico de Harvard Robert G. Eccles, junto con Ioannis Ioannou y George Serafeim, ha demostrado que las empresas con “alta sostenibilidad” superan a sus homólogas en cuanto a ROE, ROA y otros indicadores. Este estudio se realizó analizando datos de 18 años.

Este enfoque ha sido la base de otras propuestas y publicaciones, como la “Economía del donut” de Kate Raworth, y más recientemente “Value(s)” de Mark Carney.

Sin embargo, no todo son buenas noticias.

Con la promesa de mejores rendimientos alineados con la asignación responsable de capital, los inversores se han ido acercando a la ASG, y los ciudadanos han ido prestando más atención. Sin embargo, hay una realidad fundamental que no se ha apreciado del todo en el movimiento entusiasta: existe una dificultad inherente a la medición de los principios de la inversión responsable, como los ASG.

El mundo financiero ha sido educado para vivir de evaluaciones cartesianas. Y alimentar conceptos abstractos, que contribuyen a los rendimientos y a la sociedad, en el modelo ha sido un reto. Mientras que las calificaciones que tienen en cuenta los aspectos financieros tienden a apuntar en la misma dirección (S&P, Moody’s), los sistemas de calificación ASG suelen tener una baja correlación entre las distintas evaluaciones.

ASG significa Ambiental, Social y Gobernanza. Los inversores aplican cada vez más estos factores no financieros como parte de su proceso de análisis para identificar riesgos materiales y oportunidades de crecimiento. (CFA Institute)

Las divergencias se producen por la falta de marcos establecidos y aplicados. El origen poco fiable de los datos, así como la escasa transparencia y la obligación de publicar determinados indicadores, conducen a un análisis poco profundo y a una escasa comparabilidad.

Algunas empresas e iniciativas han impulsado esta idea y han publicado lo bueno, lo malo y lo feo. Los organismos gubernamentales también se han mostrado activos en la promoción de este cambio, en la normativa de la UE se ha establecido la exigencia del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles, así como el Reglamento de Taxonomía de la Sostenibilidad que debería establecer algunas bases para un mayor desarrollo.

El resultado final.

Mientras el concepto evoluciona, se desarrollan métricas y mejores prácticas, el capital que fluye hacia los fondos ASG se asigna por los conceptos de filtros positivos y negativos para las empresas, métricas disponibles, inversiones de impacto y compromiso corporativo.

Entonces, ¿qué es ASG?

Hay un movimiento innegable e imparable hacia la sostenibilidad. Alineado con el reconocimiento de que este tema involucra al medio ambiente -los mercados, las empresas y la sociedad viven en el mundo real, después de todo-; a lo social -se ha demostrado una y otra vez que la creación de una sociedad justa es el mejor camino para el progreso-; y a la gobernanza -para asegurar las definiciones correctas de derechos, responsabilidades y rendición de cuentas de las decisiones de la empresa-.

Una parte será cuantificable, otra no. Mientras tanto, es nuestro trabajo repensar cómo asignamos valor y determinar si la narrativa tiene verdadera sustancia.