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La educación ambiental, un factor importante en la conservación

A pesar de la alarmante situación en la que nos encontramos, todavía no se está haciendo lo necesario y la educación ambiental podría ser el factor desencadenante que falta.

Reflora Writing team

Reflora Initiative

Published: January 3, 2022


Antes de hablar del tema específico de este artículo “La educación ambiental, un factor importante en la conservación” quiero hablar primero de la educación en general. En mi opinión, la educación es el proceso de transmisión de conocimientos, valores y principios entre los individuos y es una de las bases de una sociedad. Para mí, un país es el espejo de su sistema educativo. Es la existencia, evolución y desarrollo del sistema educativo en los países desarrollados lo que ha hecho que estos países sean desarrollados y con perspectivas de seguir creciendo y, por otro lado, es el débil sistema educativo de los países subdesarrollados lo que no les permite el desarrollo deseado.

Considero la educación como una inversión, siendo esta inversión posible a corto, medio y largo plazo, ya que las competencias adquiridas a través de la educación pueden aplicarse en cualquier momento de la vida de un individuo, puede aplicarse después del aprendizaje o al cabo de unos años cuando se necesite esa competencia/conocimiento. Hay dos citas que me gustan especialmente sobre la educación porque de una manera muy sencilla caracterizan la educación. La primera es un proverbio portugués que he oído decir a mis abuelos desde que era pequeño y es “Saber não ocupa lugar” que significa “Saber no ocupa lugar” y la segunda es una frase de Aristóteles en la que dice: “Las raíces de la educación son amargas, pero el fruto es dulce”.

Teniendo en cuenta mi opinión sobre la educación, ahora hablaré del tema que me ha traído aquí. Desde hace algunas décadas, el ser humano está causando grandes impactos en nuestro planeta. Tomamos mucho más de la Tierra de lo que le devolvemos y esto nos está llevando a un punto en el que quizá no haya vuelta atrás.

Nieve en Santa Catarina, sur de Brasil, 2021.

La influencia del ser humano en el medio ambiente es cada vez más clara y las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero siguen aumentando y las más recientes son las más altas de la historia (IPCC, 2014). Este continuo aumento de las emisiones trae consigo consecuencias medioambientales que se agravan a medida que aumentan las emisiones, por lo que es necesario tomar medidas para controlar y reducir estas emisiones. Para que se hagan una idea del peligro al que nos enfrentamos, en el mes en el que estoy escribiendo este artículo las ciudades de Estados Unidos y Canadá están alcanzando las temperaturas más altas de su historia con algunas llegando a los 42º C por la noche y a los 50º C durante el día (“ola de calor” que causó más de 500 muertes), nevó en Brasil y en Groenlandia en un solo día se derritió el hielo suficiente para cubrir Portugal con 10 centímetros de altura. Estos sucesos anómalos, que tienen al cambio climático como principal responsable, tienen un impacto directo en la vida de las personas.

Hablo más propiamente con relación a las problemáticas relacionadas con las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, ya que esta es mi área de trabajo y estudio, pero también es importante mencionar que no es sólo con las emisiones que estamos causando impactos en el Planeta, sino que otro ejemplo es también la explotación de los recursos que actualmente existen y la contaminación de los ambientes acuáticos. Esto nos muestra la importancia de actuar rápidamente para contrarrestar los cambios causados por Nosotros y aquí, en mi opinión, actuar rápidamente es principalmente a través de la educación ambiental, que juega un papel muy importante en la conservación del medio ambiente y de nuestro Planeta.

La educación y la sensibilización ambiental son necesarias porque, a pesar de que el cambio climático, la contaminación y la necesidad de conservar el medio ambiente son temas cada vez más tratados y discutidos, lo cierto es que no ha sido suficiente. A pesar de la alarmante situación en la que nos encontramos, todavía no se está haciendo lo necesario y la educación ambiental podría ser el factor desencadenante que falta.

Desde mi punto de vista actualmente en nuestra vida cotidiana, nos encontramos a personas con diferentes opiniones respecto a los impactos ambientales y la necesidad de conservación del medio ambiente. A continuación, señalo los grupos en los que divido a estas personas en cinco categorías:

  1. Aquellos que son conscientes de los problemas ambientales y toman medidas para conservar nuestro planeta.
  2. Los que conocen los problemas ambientales, pero no saben cómo ayudar.
  3. Aquellos que conocen los problemas ambientales, pero que se sienten “cómodos” y piensan que no pueden hacer la diferencia y que alguien resolverá este problema.
  4. Los que desconocen los problemas ambientales.
  5. Los que niegan el cambio climático y afirman que estamos en el camino correcto.

En cuanto a la acción ambiental, estos grupos se sitúan en diferentes niveles y la educación debe adaptarse a cada uno de ellos, ni siquiera las personas del grupo 1 hacen todo lo que pueden, siempre hay algo más que se puede hacer para ayudar. Es curioso que la educación sea un factor importante en la conservación también porque puede moldear estos distintos tipos de posiciones hacia el medio ambiente.

Como he dicho antes respecto a la educación, la educación ambiental es también una inversión, una inversión en nosotros y en el planeta. Es importante invertir en:

– A corto plazo (invertir en los adultos) – Ya que son los principales responsables de la toma de decisiones y los que pueden marcar la mayor diferencia ahora y tienen un papel preponderante en la educación de los jóvenes.

– A medio plazo (invertir en los jóvenes) – La educación ambiental en los jóvenes es importante ya que pueden empezar a actuar y es más relevante porque en los próximos años se convertirán en los principales responsables de la toma de decisiones y deben estar preparados para ello. Son quizás los más perjudicados porque son los que recibirán la responsabilidad de actuar y no son ni de lejos los principales culpables, tendrán que arreglar las malas decisiones de sus padres y abuelos.

– A largo plazo (inversión en los niños): es muy importante invertir en los niños desde los primeros años de la escuela para que puedan tomar las decisiones correctas desde una edad temprana y para que estén bien preparados cuando deban tomar decisiones importantes en una edad posterior. Si se proporciona educación medioambiental a los niños desde una edad temprana, serán los mejor preparados, lo que sin duda evitará que cometan los mismos errores. “Cuando sea posible dar un enfoque multidisciplinar a la Educación Ambiental, especialmente en la educación básica, la escuela cumplirá su papel en la formación de ciudadanos con conciencia ambiental”. (Isabela Lia Vaccari y Mario Marcos Lopes, 2018).

Un ejemplo que demuestra la importancia de la educación ambiental como factor de conservación y que la ayuda de todos es necesaria son las empresas que se preocupan por el medio ambiente. Estas empresas quieren reducir sus impactos, como la reducción y compensación de su huella de carbono, y vienen invirtiendo en la educación/formación ambiental de sus empleados porque entienden que esta reducción de impactos debe hacerse en conjunto y que para ello es necesario educar y concienciar a sus empleados para que tengan un papel activo en esta lucha. Reflora enseña y fomenta de manera informal e indirecta la educación ambiental a través de la divulgación de los problemas ambientales y la aportación de algunas soluciones ayudando a las pequeñas empresas a entender sus impactos, reducirlos y compensarlos.

Educación ambiental

La educación ambiental es un factor importante para la conservación porque proporciona las herramientas necesarias tanto en nuestra escuela como en la edad adulta para que podamos contrarrestar las consecuencias de nuestras acciones en el último siglo.

La educación ambiental es un factor importante para la conservación porque proporciona las herramientas necesarias tanto en nuestra escuela como en la edad adulta para que podamos contrarrestar las consecuencias de nuestras acciones en el último siglo. Todos tuvimos responsabilidad o de alguna manera nos beneficiamos de los impactos ambientales y ahora es necesario actuar todos juntos porque “cada uno por su lado” ayuda, pero no será suficiente. Para que cada uno ayude y desempeñe su papel en esta lucha, es necesario que todos tengamos al menos un mínimo de conocimiento sobre los impactos ambientales causados por nosotros y qué medidas y acciones puede tomar cada uno. La educación es uno de los pilares de la sociedad y la educación ambiental puede ser el gran pilar para la conservación del planeta, es el punto de partida.

“La educación puede ayudar a las personas de diferentes edades y posiciones sociales a conocer los valores, la motivación, las habilidades y las responsabilidades en relación con el mantenimiento de la calidad del medio ambiente y la salud humana.” (Florica Morara, Andrea Peterlicean, 2012). “El mayor desafío de la Educación Ambiental es ir más allá del aprendizaje conductual, llegando a la construcción de una cultura ciudadana, con actitudes ecológicas.” (Isabela Lia Vaccari y Mario Marcos Lopes, 2018).

Por Marcos Fernandes, Responsable en cálculos de emisiones en Reflora Initiative.