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Propuestas legislativas de la UE para hacer frente al cambio climático

El objetivo de 2030 es reducir las emisiones en 55% respecto a los niveles de 1990 y alcanzar la neutralidad climática en 2050.

Reflora Writing team

Reflora Initiative

Published: February 10, 2022


La Unión Europea ha sido un ejemplo para el mundo al ser la primera en plasmar el reto de alcanzar la neutralidad en carbono en regulaciones concretas que deben ser cumplidas por todos los sectores de la economía y los ciudadanos de este continente. Una vez que estas políticas sean acordadas, aprobadas y aplicadas por los órganos legislativos competentes.

La realidad nos demuestra que la regulación es necesaria e inminente para garantizar que todos los sectores de la economía de la UE estén preparados para cumplir el objetivo de 2030 de reducir las emisiones en al menos un 55% respecto a los niveles de 1990 y alcanzar la neutralidad climática en 2050. Por ello, es justo reconocer el liderazgo de Europa en la creación de numerosas propuestas legislativas, también llamadas “paquete Fit for 55”, presentadas por la Comisión Europea el 14 de julio de 2021, para permitir a la Unión Europea alcanzar sus objetivos de reducción y descarbonizar su economía.

La Comisión Europea propone modificar el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (ETS) incluyendo más sectores en este esquema, como las emisiones del transporte marítimo, y pretende también reducir el límite global de emisiones de ciertos sectores económicos cada año.

Por ello, es importante celebrar los avances de la Comisión Europea en la presentación de estas propuestas legislativas y es conveniente destacar las principales propuestas que buscan que la economía de la UE y las políticas climáticas, de transporte, energéticas, de uso del suelo y fiscales ayuden a cumplir los objetivos de reducción propuestos.

Una de las propuestas más significativas de la Comisión Europea es la de asignar en el Reglamento sobre el Reparto de Esfuerzos unos objetivos de reducción de emisiones más fuertes a cada Estado miembro de la Unión Europea, principalmente para la agricultura, los edificios, los residuos, el transporte marítimo nacional y por carretera y las pequeñas industrias.

Además, la Comisión Europea propone reforzar el Reglamento sobre el uso de la tierra, la silvicultura y la agricultura y establece un objetivo global de eliminación de carbono mediante colectores naturales de carbono, equivalente a 310 millones de toneladas de emisiones de CO2 para 2030 en la Unión Europea. Por lo tanto, este objetivo requerirá que los Estados miembros de la UE ajusten sus objetivos nacionales para preservar, aumentar y proteger su colector de carbono a través de la Estrategia Forestal de la UE. En este punto, es crucial el reconocimiento de la importancia de las eliminaciones de carbono para la consecución de la neutralidad climática.

Además, la Comisión propone modificar el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (ETS) incluyendo más sectores en este esquema, como las emisiones del transporte marítimo, y pretende también reducir el límite global de emisiones de ciertos sectores económicos cada año. Además, la Comisión propone la creación de un nuevo sistema de comercio de emisiones independiente para la distribución de combustible para el transporte por carretera y los edificios. Esta propuesta representa definitivamente la ampliación del mercado europeo del carbono.

Por otra parte, en lo que respecta a los objetivos de utilización de las energías renovables, la Directiva sobre las energías renovables pretende fijar un objetivo mayor para producir el 40% de la energía a partir de fuentes renovables de aquí a 2030. Además, la Comisión Europea planea establecer un objetivo anual vinculante más ambicioso para reducir el uso de energía de la UE a través de la Directiva de Eficiencia Energética.

Por otro lado, una fuerte propuesta para crear un transporte más limpio en la Unión Europea comprende el endurecimiento de las normas de emisiones de CO2 para coches y furgonetas, estableciendo que las emisiones promedio de los coches nuevos disminuyan un 55% a partir de 2030 y un 100% a partir de 2035 en comparación con los niveles de 2021. Por tanto, todos los coches nuevos a partir de 2035 serán de cero emisiones. Es innegable que la aprobación de objetivos de reducción similares transformará la industria del transporte en la próxima década en un negocio más limpio desde el punto de vista medioambiental.

Sólidos avances suponen un claro liderazgo de la Unión Europea en la realización de los esfuerzos más firmes y rápidos para hacer frente al cambio climático.

Otra propuesta importante, aunque debatida, es el nuevo Mecanismo de Ajuste en la Frontera del Carbono, que pretende poner un precio al carbono en las importaciones de determinados productos para garantizar que los objetivos de la Unión Europea no den lugar a una fuga de carbono. Por lo tanto, esta propuesta animará a las industrias de países fuera de Europa que exportan a este continente a formar parte de la solución reduciendo las emisiones de su proceso de producción. A pesar de los posibles debates controvertidos que pueda generar esta propuesta, es innegable que todos los sectores de todos los países necesitan empezar a transformar sus negocios con soluciones más ambientales y sostenibles.

En cuanto a las políticas fiscales presentadas por la Comisión Europea, se incluye una propuesta de revisión de la Directiva de Fiscalidad de la Energía con el objetivo de alinear la fiscalidad de los productos energéticos con las políticas climáticas y energéticas de la UE. Así, esta Directiva fomentará las tecnologías limpias y eliminará exenciones obsoletas.

Tras analizar todas las propuestas anteriores, es posible concluir que es una realidad que estos importantes pasos en materia de políticas y reglamentos representan una clara evidencia que reafirma la ambición de la Comisión de convertir a Europa en el primer continente climáticamente neutro para 2050. Además, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo han respaldado el objetivo de neutralidad climática a largo plazo de la UE que ahora será legalmente vinculante a través de la primera ley climática de la Unión Europea, la cual está a punto de ser firmada por las partes en los próximos días.

Todos estos sólidos avances suponen un claro liderazgo de la Unión Europea en la realización de los esfuerzos más firmes y rápidos para hacer frente al cambio climático. Sin embargo, la necesidad de alcanzar las emisiones netas de CO2 a nivel global para el año 2050 requiere que todos los gobiernos, industrias y ciudadanos del mundo entero asuman este compromiso urgente y diseñen claramente el camino para alcanzar los 160º grados de cambio que requiere el planeta tierra.

Por lo tanto, es crucial y necesario que el resto del mundo contemple estos esfuerzos y se comprometa rápidamente con sus objetivos, políticas y acciones concretas para crear una vía de confianza que limite el aumento de la temperatura mundial a 1,5 °C.

 

Por  Andrea Moncayo Escobar, Regulatory & Legal.